Simón del desierto México, 1964, 43 min.


D: Luis Buñuel. G: Luis Buñuel y Julio Alejandro. F en B/N: Gabriel Figueroa. M: Himno de los peregrinos, de Raúl Lavista; los tambores de Calanda. E: Carlos Savage. Con: Claudio Brook (Simón), Silvia Pinal (Diablo), Enrique Álvarez Félix (hermano Matías), Hortensia Santoveña (madre de Simón), Luis Aceves Castañeda (hermano Trifón), Enrique García Álvarez (hermano Zenón). CP: Producciones Alatriste. Prod: Gustavo Alatriste.


Durante más de seis años, Simón el estilita ha hecho penitencia manteniéndose en pie sobre una columna. Su tiempo lo dedica a la oración, obrando ocasionalmente milagros y recibiendo diversas visitas, entre ellas la del mismísimo Diablo, que trata de tentarlo encarnado en una voluptuosa Silvia Pinal. En el cierre su etapa mexicana, Buñuel continuó la línea de sátira teológica que había comenzado con Nazarín y Viridiana. Al igual que sus predecesores, Simón es un personaje sujeto a una lucha interior entre la perseverancia religiosa y el acecho de las tentaciones terrenales. Debido a problemas de producción, el proyecto terminó siendo un mediometraje, el último que el aragonés filmaría en México.